Carreteras Históricas
Carretera N-630. Campomanes-La Pola de Gordón
Esencia de la alta montaña, supone una fuerte ascensión que salva el desnivel de la Cordillera Cantábrica entre paisajes de un verde intenso y cumbres escarpadas. La carretera se retuerce en pendientes imposibles y curvas de herradura que ofrecen vistas de vértigo sobre el valle del Huerna y las vías del tren que aparecen y desaparecen entre túneles, creando una de las estampas ferroviarias más bellas de Europa. Al coronar los 1.378 metros del puerto y descender hacia La Pola de Gordón, el paisaje asturiano de nieblas y prados deja paso a la sobriedad de las rocas calizas leonesas. Es un trayecto para disfrutar con los cinco sentidos, culminando en un recorrido que es, ante todo, un rito de iniciación para cualquier viajero que quiera sentir el pulso de la montaña en estado puro.